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sábado, 19 de noviembre de 2022

 
























     EL PATRIARCA CIRILO BLANCO DE LAS IRAS DE LA “BESTIA”

 

Le acusan los plutócratas de ser el monaguillo de Putin y otras mil infamias en las cuales los torticeros e hijos de la infamia se muestran consumados expertos. Hay montada toda una campaña mundial contra él y contra Rusia porque este eclesiástico que oficia con voz clara y maravillosa la liturgia bizantina con sus troparios con la lectura cantada de la epístola y el evangelio (los diáconos, los proto diáconos) cada vez que los sintonizo por youtube me hacen subir al cielo, es un hombre de paz, un obispo de Dios, el único defensor de la fe en estos tiempos anticristianos.

Pues bien ha desafiado a sus detractores a un debate en profundidad sobre la actitud de la iglesia rusa en la guerra ucrania  sus enemigos se llamaron a andana. No quieren enfrentarse a su sabiduría. La iglesia es pueblo de Dios y debe defender a su pueblo.

Bergoglio es la antítesis de este archimandrita. Es un lobo disfrazado de cordero.

Kiril me recuerda a otro gran patriarca de la iglesia moscovita: Pimen el que resistió a la persecución comunista y la batahola de ateísmo destrucción de centenares de iglesias y monasterios asesinato de cerca de veinte mil popes, una crucifixión en toda la regla.

Mutatis mutandis la persecución de la que viene a ser objeto viene a ser parecida a la de su antecesor sólo que de guante blanco lobos con piel de cordero que dicen llamarse demócratas respaldando a un asesino corrupto como Zelensky y poniendo a su servicio toda la maquinaria de la propaganda de occidente.

Con las mismas y deseando saber si mis apellidos son judíos entro en un portal hebreo de facebook pues tengo para mí que mis abuelos se bautizaron en el siglo XV renunciando a la ley vieja, pero conservando algunas de sus características: la resolución irrevocable, la curiosidad por cuanto nos rodea la resiliencia y el aguante.

Un sabio rabino trata de conjurar mi ignorancia al respecto diciendo que los hebreos que se convirtieron por comodidad, miedo o deseo de prosperar perdieron la identidad. La mayor parte de los obispos y eclesiásticos españoles tenían ese origen y hay lo demuestro con el caso del primado Carranza que pueden los lectores consultar en mi blog, Pablo de Santa María obispo de Cartagena y tantos otros.

 Creo ser un experto en literatura conversa.

El lazarillo lo escribió un judío segoviano, Guzmán de Alfarache, Mateo Alemán, fray Luis de León, san Juan de la Cruz Teresa la judía conversa otro libro mío pertenecían al gremio.

 Sostengo ante este buen sacerdote de Israel que la dicotomía entre goim (gentiles) e hijos de Abrahán me parece un disparate racista pues todos somos hijos de Dios y él alega que la genitura de hijos de Abrahán va los genes judaicos cuando se renuncia a la fe mosaica ésta se anula.

No obstante, "Cristo dijo a los fariseos de estas piedras puedo hacer hijos de Abrahán", replico. Entonces una señora argentina Silvia Noemí no sé si con ánimo de mandarme al horno crematorio grita:

Desaparesé che, vos sos antisemita

- No soy antisemita, conozco a muchos judíos que son bellísimas personas, me ayudaron y les tengo respeto. Ellos no crucificaron al Señor sino el sanedrín, los políticos y ahora estamos desbordados por la política.

A muchos buenos israelitas los árboles no les dejan ver el bosque.

Me echan del chat vaya por Dios. Se trata de una constante en mi vida: me expulsan de todas las sinagogas, pero yo sigo puliendo el diamante de la verdad como Baruch Spinozza, un verdadero genio del hebraísmo y de la filosofía mundial. Con estas cosas me siento satisfecho de mí mismo.

Conjuré las olas del huracán, no sé si con mi sabiduría o mis muchos años en este oficio.

Amo el debate el discernimiento siguiendo la máxima imbatible del tomismo "ex discussione lux".

Ahora entiendo por qué los malos se resisten a un cara a cara con el patriarca Cirilo.

 Porque temen a la verdad. Desgraciadamente lo dice el evangelio: los hijos de las tinieblas en esta hora amarga por la cual pasa el mundo son más audaces que los de la luz.

En España padecemos una ola de sumisos carneros que conduce al  matadero Perico el monaguillo de Soros. El rebaño pacientemente se resigna.

Por ende, el sanchismo tiene tantísimos peligros. No hay protesta sólo sumisión y todos queremos andar por la senda de los políticamente correcto. Yo no

 

19 de noviembre 202

domingo, 30 de octubre de 2022

 

CASTROPOL LA BELLA VILLA ASTUR HONRA LA MEMRIA DE NUESTROS HEROES DEL 98 EL CAPITAN VILLAAMIL EL INVENTOR DE LA FRAGATA ERA DE AQUÍ

 EL CAPITAN VILLAMIL MURIÓ CON EL NOMBRE DE LA REINA CRISTINA Y DE ESPAÑA EN LOS LABIOS

ESPAÑA EL UNICO PAIS QUE TUVO EL CORAJE DE DECLARAR LA GUERRA A LOS AMERICANOS










 




MARIA CRISTINA DE HABSBURGO Y LORENA LA MEJOR REINA QUE HUBO. TUVIMOS QUE DECLARAR LA GUERRA A LOS AMERICANOS

 

España es el único país que le declaró la guerra a los norteamericanos. Bien es verdad que perdimos Cuba, Puerto Rico y Filipinas mediante la estrategia yanqui de apoyar la


subversión de los malvises y el estallido del “Maine” que fue un autogolpe. Los gringos son maestros desde entonces en las ardides de la guerra sucia, la desinformación, la compra de voluntades y la formula cesárea de divide y vencerás para derrotar al enemigo. España echó los restos hasta el último hombre, la última peseta. Y todo ese heroísmo quedó esculpido en la historia. Muchos españoles han olvidado o quieren olvidar aquella gesta protagonizada por nuestros soldaditos vestidos de rayadillo escasa paga luchando no sólo contra los insurrectos de Martí sino también contra la fiebre, el desabastecimiento o el tifus. Reinaba doña María Cristina de Augsburgo y Lorena mujer discretísima y austera una de las mejores reinas que tuvo la monarquía después de Isabel la Católica y Carlos III. Entre los borbones son los dos únicos que se salvan pues la actual perfuma loores al enemigo y se encuentra patrocinada por los norteamericanos que se deshacen en lisonjas a la belleza más que dudosa de doña Leticia que no es más que un figurón. Otra estrategia de la masonería. Semejante claudicación a los valores patrios puede significar a la larga el fin de la dinastía borbónica, la balcanización de nuestra patria y un regreso al cantonalismo: la taifa. Quien esto escribe no es monárquico ni antimonárquico, pero amo a mi país y harto de los desafueros y extravagancias de la entrega de los premios Princesa de Asturias una debacle mediática donde toda adulación y lameculismo tuvo asiento me voy a ofrendar una corona de flores al monumento a los caídos en la guerra de Cuba. En esta hermosa villa cantábrica aun ondea la gesta del comandante Villaamil el segundo de a bordo del almirante Cervera que dio la vida por España y por su reina el 3 de julio de 1898. Su fragata el “Furor” fue cañoneada por la escuadra yanqui que bloqueaba la bahía de Santiago de Cuba. Murió con el nombre de su reina María Cristina y un viva España. Espero que este monumento no sea derruido por toda esa gentuza que se dedica a derribar estatua, tumbar cruces y quitar lápidas a los caídos.

María Cristina de Habsburgo emparentada con la casa de Austria y descendiente del emperador Leopoldo tuvo que soportar no sólo la perdida de las colonias de ultramar españolas. A ello se sumó el dolor de ver perecer al imperio austrohúngaro en la primera guerra mundial. Había nacido en Brno en la frontera con Rumanía en 1858 (hablaba el alemán el checo, húngaro y rumano y gracias a sus facultades lingüísticas consiguió expresarse en castellano sin acento)

Iba para monja y el emperador Francisco José la nombró abadesa de un convento de Viena. Estando en estas llegó la petición de mano del rey Alfonso XII que acababa de perder a su primera mujer la reina Merceditas que murió tísica (su nombre fue popularizado por la gente sencilla y las niñas invocaban su nombre en las canciones de corro… donde vas Alfonso XII donde vas triste de ti) se casaron en la basílica de Atocha en 1859. Su matrimonio no fue feliz, tuvo que reprimir sus celos debido a los excesos mujeriegos Alfonso XII el cual como buen borbón no había actriz o cantante de rumbo que no se la pasase por la piedra.

De él concibió tres hijos dos infantas que murieron de sobreparto y Alfonso XII que cuando murió su esposo de hemoptisis estaba en cinta. Jurada como regente hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII le guardó luto toda la vida. Fue siempre querida y admirada por el pueblo dada la integridad de su carácter y su moral austera. Ella fue el baluarte de la Restauración de la monarquía. El general Martínez Campos fue su artífice. Cristina se apoyó siempre más en los militares que en los políticos. Weyler, Polavieja, Martínez Campos. Como primeros ministros los tornantes Cánovas y Sagasta dos grandes hombres de estado, aunque a Sagasta le cupo la desgracia de tener que someterse al trágala del Tratado de Paris firmando la entrega de Cuba y Filipinas a los norteamericanos. Cuando una reina como ella es morigerada de costumbres el pueblo la admira y adquiere. Ella fue la que impulsó la belleza urbanística del nuevo Madrid El Prado, la Gran Via, los palacios y monumentos, el barrio de Salamanca, esta checoslovaca resultó ser una gran española que estuvo al frente del gobierno en tiempos traumáticos para el mundo y para España. Terminó su regencia al concluir la minoría de edad de su tercer vástago Alfonso XIII. Durante la primera guerra mundial se sintió germanófila pero gracias a su influencia España no se alineó con ninguno de los dos bandos lo que ahorró muchas vidas y deparó un tiempo de prosperidad para las arcas estatales. Esta tarde en Ribadeo siento un grito brotar de mi :

─Viva el Rey y Arriba España

Ojalá todos nuestros reyes fuesen como ella.

 

sábado, 29 de octubre de 202

sábado, 29 de octubre de 2022

 

ESPAÑA EL UNICO PAIS QUE TUVO EL CORAJE DE DECLARAR LA GUERRA A LOS AMERICANOS

 




MARIA CRISTINA DE HABSBURGO Y LORENA LA MEJOR REINA QUE HUBO. TUVIMOS QUE DECLARAR LA GUERRA A LOS AMERICANOS

 

España es el único país que le declaró la guerra a los norteamericanos. Bien es verdad que perdimos Cuba, Puerto Rico y Filipinas mediante la estrategia yanqui de apoyar la


subversión de los malvises y el estallido del “Maine” que fue un autogolpe. Los gringos son maestros desde entonces en las ardides de la guerra sucia, la desinformación, la compra de voluntades y la formula cesárea de divide y vencerás para derrotar al enemigo. España echó los restos hasta el último hombre, la última peseta. Y todo ese heroísmo quedó esculpido en la historia. Muchos españoles han olvidado o quieren olvidar aquella gesta protagonizada por nuestros soldaditos vestidos de rayadillo escasa paga luchando no sólo contra los insurrectos de Martí sino también contra la fiebre, el desabastecimiento o el tifus. Reinaba doña María Cristina de Augsburgo y Lorena mujer discretísima y austera una de las mejores reinas que tuvo la monarquía después de Isabel la Católica y Carlos III. Entre los borbones son los dos únicos que se salvan pues la actual perfuma loores al enemigo y se encuentra patrocinada por los norteamericanos que se deshacen en lisonjas a la belleza más que dudosa de doña Leticia que no es más que un figurón. Otra estrategia de la masonería. Semejante claudicación a los valores patrios puede significar a la larga el fin de la dinastía borbónica, la balcanización de nuestra patria y un regreso al cantonalismo: la taifa. Quien esto escribe no es monárquico ni antimonárquico, pero amo a mi país y harto de los desafueros y extravagancias de la entrega de los premios Princesa de Asturias una debacle mediática donde toda adulación y lameculismo tuvo asiento me voy a ofrendar una corona de flores al monumento a los caídos en la guerra de Cuba. En esta hermosa villa cantábrica aun ondea la gesta del comandante Villaamil el segundo de a bordo del almirante Cervera que dio la vida por España y por su reina el 3 de julio de 1898. Su fragata el “Furor” fue cañoneada por la escuadra yanqui que bloqueaba la bahía de Santiago de Cuba. Murió con el nombre de su reina María Cristina y un viva España. Espero que este monumento no sea derruido por toda esa gentuza que se dedica a derribar estatua, tumbar cruces y quitar lápidas a los caídos.

María Cristina de Habsburgo emparentada con la casa de Austria y descendiente del emperador Leopoldo tuvo que soportar no sólo la perdida de las colonias de ultramar españolas. A ello se sumó el dolor de ver perecer al imperio austrohúngaro en la primera guerra mundial. Había nacido en Brno en la frontera con Rumanía en 1858 (hablaba el alemán el checo, húngaro y rumano y gracias a sus facultades lingüísticas consiguió expresarse en castellano sin acento)

Iba para monja y el emperador Francisco José la nombró abadesa de un convento de Viena. Estando en estas llegó la petición de mano del rey Alfonso XII que acababa de perder a su primera mujer la reina Merceditas que murió tísica (su nombre fue popularizado por la gente sencilla y las niñas invocaban su nombre en las canciones de corro… donde vas Alfonso XII donde vas triste de ti) se casaron en la basílica de Atocha en 1859. Su matrimonio no fue feliz, tuvo que reprimir sus celos debido a los excesos mujeriegos Alfonso XII el cual como buen borbón no había actriz o cantante de rumbo que no se la pasase por la piedra.

De él concibió tres hijos dos infantas que murieron de sobreparto y Alfonso XII que cuando murió su esposo de hemoptisis estaba en cinta. Jurada como regente hasta la mayoría de edad de Alfonso XIII le guardó luto toda la vida. Fue siempre querida y admirada por el pueblo dada la integridad de su carácter y su moral austera. Ella fue el baluarte de la Restauración de la monarquía. El general Martínez Campos fue su artífice. Cristina se apoyó siempre más en los militares que en los políticos. Weyler, Polavieja, Martínez Campos. Como primeros ministros los tornantes Cánovas y Sagasta dos grandes hombres de estado, aunque a Sagasta le cupo la desgracia de tener que someterse al trágala del Tratado de Paris firmando la entrega de Cuba y Filipinas a los norteamericanos. Cuando una reina como ella es morigerada de costumbres el pueblo la admira y adquiere. Ella fue la que impulsó la belleza urbanística del nuevo Madrid El Prado, la Gran Via, los palacios y monumentos, el barrio de Salamanca, esta checoslovaca resultó ser una gran española que estuvo al frente del gobierno en tiempos traumáticos para el mundo y para España. Terminó su regencia al concluir la minoría de edad de su tercer vástago Alfonso XIII. Durante la primera guerra mundial se sintió germanófila pero gracias a su influencia España no se alineó con ninguno de los dos bandos lo que ahorró muchas vidas y deparó un tiempo de prosperidad para las arcas estatales. Esta tarde en Ribadeo siento un grito brotar de mi :

─Viva el Rey y Arriba España

Ojalá todos nuestros reyes fuesen como ella.

 

sábado, 29 de octubre de 2022

martes, 25 de octubre de 2022

 BBC CIEN AÑOS

 

La BBC cumple cien años. Pasó un siglo desde que Lord Reith de cejas altas espesas, aquel puritano escocés, abrió sus micrófonos al mundo. Una nueva era se inauguró. Britania que dominó los mares pasó a ser dominadora de las ondas. La información viajaba por el eter y los speakers o announcers calzaban el coturno y se ponían de frac para leer las noticias. La bibisi conservó siempre ese aire sagrado rigurosamente objetivo, impasible, para contar lo que ocurría en el mundo. 

Sonaban las horas en el Big Ben. Este carillón marcó un poco mi existencia en los nueve años transcurridos de mi vida en Inglaterra un país que amo me hizo y me deshizo pero al cabo de los años todo aquel fulgor percibido, esa manera de hacer y de contar historias, sigue ahí. 

Lo reflejo en mi libro “Corresponsal en Londres”. El rigor y la seriedad eran parte de aquella institución. Cuando visitaba Bush House un gran edificio en el centro de Londres me asaltaba la impresión de entrar en un templo sagrado. 

Aparte de eso la casa de la radio británica era un bunker, una trinchera ideológica en la cual se defendían los intereses ingleses a lo largo del globo. Britania rule the waves.

 Reina de los mares y de las ondas. Durante nuestra guerra civil España se dividió en dos: la de los rojos a la escucha de Londres y la de los nacionales de la “Rundfunk” de Berlín.

Como periodista he sido un hombre pegado a mi receptor, recuerdo aquella radio de baquelita que heredó la Suzi mi querida Suzi, el amor de mi vida. Yo manipulaba el guial y me daba un paseo por las ondas hertzianas. Era algo mágico.

Luego puse un receptor de pilas en cada habitación encendido día y noche. No los apagaba ni cuando me iba a dormir. De modo que gracias a dicha costumbre conseguí no pocos scoops adelantándome a todos los colegas en dar la noticia. 

Se lo debí a Lord Reith el puritano de las cejas espesas adusto impávido triunfal y al sonido lúgubre de la torre del Big Ben, here is the news.

Y yo me colocaba en el telex que tenía en la leñera de mi piso en South Kensigton para contar a mis lectores españoles que Dayan con sus aviones de combate había derrotado al ejercito egipcio en Yom Kipur guerra de los seis días o que los turcos en el verano del 74 habían invadido Chipre o que Callaghan había enviado las tropas a Irlanda del Norte.

 Que la libra esterlina se hundía en los mercados etc. Pionera de la radio la BBC fue maestra en los programas de entretenimiento. Dad´Army (los soldados del abuelo), los cómicos de la tele BBC1 Dick Emery, Benny Hill o los solemnes debates de David Frost That was the week that was y David Dimbleby. Su padre  un judío peligroso narró la caída de Berlin.

A mi me gustaba sobre todo los seriales Yo Claudio, Coronation Street y los programas cómicos de Benny Hill, Dick Emery y Alf Garnett.

 Éste ultimo un East Ender de religión mosaica el año 73 hizo temblar y reír a media Inglaterra cuando en un programa dijo: este año no hay navidad. ¿Por qué? Porque la Virgen María tomó la píldora.

Los ingleses son maestros del arte del entretenimiento y la evasión.

Shakespeare inventó el teatro moderno y a través de aquélla BBC que yo conocí granaron actores y actrices que marcaron el pulso de aquellos felices años sesenta que yo viví y le doy muchas gracias a Dios por a ver gozado del privilegio de la corresponsalía.

La gran emisora conformó la mentalidad del país y Gran Bretaña empezó a ser distinta después de haber perdido el imperio.

Richard Burton Vanesa Redgrave, Petula Clark, Peter O Toole y otros muchos alcanzaron la cumbre de la fama. La BBC abrió senda a los programas musicales. Aquel Top of the pops que se emitía los jueves donde movía el esqueleto la juventud británica.

Una pena que su principal conductor Jimmy Savile fuera un abusador sexual y nombrado caballero del imperio británico luego fue execrado y su tumba profanada, pero eso no empaña un ápice el merecimiento y la gratitud que yo siento hacia Bush House

 

martes, 25 de octubre de 2022

sábado, 3 de septiembre de 2022

 

¿QUE HABRA SIDO DE MI AMIGO EL QUIOSQUERO JUDIO DE LA PRIMERA AVENIDA? transcribo este texto para aclarar muchas cosas, creo que plasmé aqui mi semblanza en uno de mis mejores articulos

 

 YO NO SOY ANTISEMITA ( de mi libro Mi vida en Nueva York)

A trompazos con mis recuerdos he regresado en espíritu a aquel New York donde aterricé el día de San Andrés de 1975. fui a contar a los españoles la era Carter.  Dicho entre paréntesis, creo que como periodista soy un privilegiado y como español atípico porque no milito en las huestes de ningún partido político ni pertenezco a más ideología que el servicio a la verdad. Por esta causa pienso que quizá esta bitácora de ustedes tenga tantas visitas.

Algo nuevo nacía y un mundo viejo, el de la guerra fría, fenecía. Me topé de manos a boca con el  sorprendente y variopinto mundo judío que dicen los talmudistas es eterno pero que en algunas de sus peculiaridades históricas también se iba al traste. Porque se renueva de continuo En el East Side del Lower Manhattan entre la calle 12 y la 25, el barrio donde vivía, frecuenté los tupís, los cafetines, modestos restaurantes de comida kosher. Hablé con aquellos paisanos que me recibieron como uno de los suyos porque mi aspecto físico es el de un verdadero rabino sin barbas sin coletas y sin flequillos pero una buena nariz, frente despejada y los ojos penetrantes y vivos. Compraba periódicos y puros en un estacionista de Essex Street en cuyo dintel había un letrero en hebreo y en ruso haciendo corro a un candelabro de los Siete Brazos y con frecuencia me sumía en una prolongada plática con el dueño un tal Baruj Waldbaum, askenazi típico proveniente y superviviente de un ghetto de la polaca ciudad de Lodz. Se llamaba Gnied que en eslavo significa “Nido” Para los miembros de otras sinagogas el bueno de Baruj “hedía a  alemán”. Yo no sé cómo huelen los alemanes pero en aquel antro al pie de unas escaleras de hierro o escalinata de emergencia pues no hay ciudad en el mundo que tanto miedo le tenga al fuego como La Gran Manzana el olor era muy diferente al de otras partes. Las casas de los hebreos huelen muy diferente, por no decir a montuno, el olor a humanidad y a hacinamiento, y a una dieta regular seguida durante siglos que los castellanos llamamos adafina o puchero enfermo por mor quizás de una alimentación especial seguida preceptivamente durante siglos o por la higiene y sus baños donde no está permitido el jabón (la sosa no es kosher y se utiliza el animal inmundo en la fabricación) o la indumentaria que les obliga a llevar gorros de piel y caftanes como las dulletas de nuestros curas en plena canícula o la mujeres de los “hassidim” cubiertas de pies a cabeza y los cabellos rapados o debajo de una peluca que les da un aspecto ridículo porque el judaísmo ortodoxo reserva a la mujer un papel de semiesclava del marido. No puede acompañarle ni cogerle del brazo en público sino que ha de ir tras él, excluidos los afeites y cosméticos y deserrada cualquier coquetería o insinuación salaz. Están ahí para procrear y para obedecer al marido. ¡Qué paradoja y cuanto contraste! Precisamente los magnates de la industria cosmética, como la de los diamantes y el lujo, el negocio de la prostitución y la ingeniería de la imagen, el cine porno se encuentra en manos de los parientes de Mr. Waldbaum quienes asimismo controlan una cadena de supermercados. Lo equivalente en España a Carrefour pero el tendero pobre como una rata vivía frugalmente, gastaba poco y ahorraba todo lo que podía. Al calor de tales principios se fraguaron las grandes fortunas y, podridos de dinero, se retiraban a los balnearios de la Florida o California a morir entre ricachos de las mejores fortunas que seguían mirando el penique y candando el aparato con un llavero a prueba de sisas en llamadas. Eso sí; solían ser espléndidos en eso que los anglosajones llaman “charities” pero esta filantropía no era del todo desinteresada. Porque el dinero puesto en una ONG o en la beneficencia exime de impuestos y es una buena inversión en definitiva.

Quizás le llamasen el alemán  porque hablaba y leía el yidish (jerga en que las palabras germanas se mezclan con el hebreo moderno) pero era un ruso típico. El Topol de esa película en que los judíos como los gatos bailan sobre el gtejado y vienen de las juderías del Este de Ucrania como Lvov o Leopolis mal rayo le parta a Zelenski aunque en todo puchero siempre cuece un garbanzo negro.  Un descendiente del ghetto. Había emigrado su familia a América poco antes de la Revolución de Octubre. Era un nihilista. Un “ruso” como el que acaba de asesorar a Cristina F. Kichner la presidenta argentina en el secuestro de los activos de Repsol en Mar del Plata, una maniobra que por las trazas huele a judío. A doña Cristian le “cantan” los sobacos y es toda ella botex los morros inflados y las tetas arregladas. Acaba de sobrevivir a un atentado. Su difunto Kichner un askenazi típico de los que trocaron el estandarte del comunismo por el de más furioso capitalismo y entre los porteños se convirtieron al peronismo pedregoso, no llores por mí Argentina.

Sin embargo, en el caso de mi quiosquero neoyorquino no parecía darse este atavismo racial de cambiar de ideología a conveniencia. Anarquista revolucionario en la Santa Rusia tenía por lema: “No puede haber dios porque hay zar”, se mantuvo en sus treces después de que sus progenitores colocaran el pie en la isla de Ellis. Se había quedado un poco desfasado. El ateismo era su bandera, la lucha de clases su religión. Siempre me maravillaron esos seres humanos de una sola pieza que hacen la guerra por su cuenta, villanos en su rincón, francotiradores en su blocao, enrocados en los principios que profesaron en su juventud y que escupen sobre las calvas de los arribistas, los oportunistas.

 Baruj no pertenecía a ninguna sinagoga, no iba a rezar a ningún templo. Los rollos de la ley se habían quedado obsoletos porque había demasiada injusticia, hartas desigualdades en el mundo. A ojos de los rabíes de Manhattan era un renegado, un blasfemo, pero él seguía siendo judío, el más judío entre los judíos aunque no celebrase la pascua ni hubiese bendecido el vino del Seder. Su rostro recordaba a los iluminados conversos  españoles que aparecen en Rembrandt o en el Greco y Chagall podría haber firmado su retrato. Era una mezcla de locura y genio. Los puros baratos de hoja dulce que me expendía sabían horribles, pero su conversación compensaba, y el “New York Times”, el “Wall Street”, el “Daily News” o el “Washington Post” que me vendía cada amanecer (me agradecía y me adulaba por aquel dispendio con algunos halagos sabrosones en castellano viejo o sefardí que también conocía “ bueno es el caballero. Adonai de mil años de vida a su merced y “barajá” por estos reinos) que significaban un importante emolumento para sus mermados caudales donde cada centavo era importante.

-Nuestros imperios no se construyen con ladrillos sino con nickels, quarters and dimes y con camisas, muchísimas camisas- decía mi quiosquero.

Su padre se hizo millonario confeccionando camisas a los negros pero la firma quebró con el crack del 29 y él tuvo que volver a empezar dedicándose a la venta ambulante. Empezó con un puesto de pipas y de “begels” (panecillos salados y duros como demonio que no llevan mantequilla y que los neoyorquinos suelen devorar a media mañana entre sorbos de una taza de café caliente) para acabar abriendo el establecimiento del que les hablo.

A la tarde solían concurrir al “Nido” unos cuantos jubilatas. Hablaban en yidish y algunos parecían observantes porque a uno que era pequeñín y con los ojos chispeantes, al que llamaban Mardoqueo, se le salían las filacterias o paños de orar debajo del abrigo que llevaba enrollados a la cintura como aquellas fajas de los menestrales de tierra Segovia. Leían los periódicos de balde y discutían constantemente con el dueño. No hay cosa más del agrado de un hijo de Moisés que una buena polémica. Se acaloraban sin llegar a las manos. Por todas las partes la misma inseguridad, idéntico desarraigo. Aquí lo mismo que en el terruño. Detestaba a los polacos y guardaba poca nostalgia de una ciudad que debió de ser desagradable: Lodz. Waldbaum les echaba su actitud acomodaticia en cara ante las injusticias del mundo y Mardoqueo y sus amigos se encogían de hombros:

-Eres un iluso. Vives entregado a tus utopías. Pasas tu existencia persiguiendo ideas que son vanidades. Puesto que ya no hay zar, no necesitamos revoluciones. Money, money, money. No seas tozudo

En aquel tabuco presencié escenas dignas de la película del “Violinista en el tejado”

-Sólo adoráis al becerro de Bethel

-Pues ¿qué íbamos a adorar entonces? Dios está en las alturas. Demasiado lejos.

Saqué la conclusión de que en aquellos libros rusos de pastas deterioradas y muy sobados que se alineaban en un altillo de la tienda entre detergentes, cajas de atún, arenques en bote, y cajas de cerillas suecas buscaba una respuesta a la pregunta de para qué vivir si no hay Dios y si no existe venidero mundo. La conclusión sería la de que al no haber Dios ni novísimos todo está permitido pero el abacero que era frugal, vestía con modestia, no probaba el alcohol y sólo se permitía el humo de una buena pipa antes de anochecer, convirtió su ateismo en una obsesión mística.

-¿Qué buscas en esos libracos si no sirven para nada?

-Cultivo mi espiritu y aguardo al Mesías.

Los otros soltaban una carcajada.

-Entonces sigues la Ley aunque no pertenezcas a templo alguno, mi querido Baruj.

El tendero se quedó sin respuesta mirando con ojos profundos a su interlocutor rodeado de aquella biblioteca en yidish y de ruso cuya ortografía en cirílico había cambiado desde el asalto al palacio de invierno. Los legitimistas habían borrado del gran diccionario de Susdal la palabra BOG (dios y lo escribían en minúscula) pero eso no le satisfizo plenamente a nuestro pequeño abacero. que sin creer en Él seguía la observancia de los 666 preceptos. Aquel mundo de Lodz había quedado arrumbado. Todo lo que él aprendió en la escuela de Hillel había sido proscrito y la lucha de clases sustituida por la de géneros. El control de los medios de producción daría paso al de los medios de comunicación, un campo en el que demostraron ser excesivamente hábiles los del pueblo errante. Muerte a los genios, arriba los mediocres. Paso a los ignorantes y muerte eterna a los cultos y cultivadores de la estética y las bellas artes. Un trono para todo lo vulgar. Quememos incienso ante el altar del becerro de oro y lo demás son fárfaras.

 Todo devendría laico, mundanal. Al fuego con los misticismos. En España se moriría Franco y vendría un Borbón nueva versión de Pepe Botellas que le daba al alpiste que no veas y en una de esas giras y cacerías de elefantes con visos de orgías alcohólicas se desguardamillaría en la escalera de una choza y tendría por primer ministro a un tal don Zapatos que llevaba en la frente la marca de las siete señas del hideputa. En la mirada inquietante del abacero neoyorquino estaba escrito el mal augurio del derrumbe de todo aquello que yo amaba y en lo cual creía.

Lo real y auténtico sería sustituido por lo sucedáneo: el café por la chicoria, el jabugo por jamón de York. “Guerra y Paz” por los novelones de Vargas Llosa y Picasso ocuparía el trono de Velázquez. Proscribirían el Cascanueces de Tchaikovsky para atiborrar a las juventudes de estridencias cacofónicas. Rock a toda pastilla

 Dios, si existía, iba a escribir con diferentes letras a partir y mandaría a muchos intelectuales, pensadores, escritores, cineastas, artistas al desolladero. Todavía no había saltado a la palestra el botarate de Vargas Llosa que hacía la instrucción como cadete en una oscura academia militar del Perú, pero en aquellos ojos inquietos de aquel judío que miraba como con deseos de dominar el mundo, rodeado de aquellos libros atosigantes de Kafka, advertían que íbamos a convertirnos en cucarachas. Que se acabó lo que se daba. A cambio de un plato de lentejas (el progreso) nos condenarían a la metamorfosis.

 La lección para mí como cristiano no podía ser más amarga pero Baruj seguían pensando que el Nazareno no era más que un impostor, hechura suya, mito judío para acabar con el imperio romano. Detrás de la pluma que escribió los evangelios, las epístolas de Pablo e incluso el Libro del Apocalipsis resonaban como dentro de una caja tonta y alborotada las carcajadas de Israel. Estas risotadas me parecieron blasfemas como blasfemas me parecen las risitas microfónicas que se marca  ese señor tan fascista y tan oráculo que habla por Intereconomía Eduardo García Serrano, el hijo del que fue mi jefe. Jejjjejjjeee. La cosa es demasiado seria para tomarla a broma, sencillamente quieren convertirnos en cucarachas.

Mister Waldbaum se quedaba mirando pensativo como si reflexionara sobre las paradojas y absurdos del destino. “Soy hombre al fin y al cabo y por ende sujeto a error… el arte es largo, la vida breve y las cosas no son lo que parecen” parecía querer decir con la mirada. Luego se ponía a jugar a las cartas con sus colegas los jubilatas del ghetto. Sobre la una y media Sara su mujer le traía el almuerzo en una tarterilla el clásico “borsch” con muchas berenjenas, mas sin tocino ni jalufo. Sara era una matrona de rostro bondadoso, entrada en carne y con las sayas que le llegaban hasta los pies. Iba como mi abuela. Podía haberse escapado de alguna novela de Bashevis Singer. Alta y bigotuda cubierta de una peluca sin adobo ninguno. No frills (sin adornos) como solía decirse.

Ella también olía a judío un olor a carne vieja, a humanidad cansada, inconfundible.

En una ocasión tuve la osadía de preguntarle:

-Sara, cuando estiremos la pata ¿adonde nos llevarán?

La mujer se ruborizó y tras dudarlo un instante trasladó la pregunta a su marido;

-Pregúntaselo a él- dijo en un tono frío marcado por la obsequiosidad, también por la dureza. Al no estarle permitido a las buenas esposas de Israel hablar con extraño, máxime si éstos son paganos (goim).

-La Escritura- repuso éste- pone que los justos serán destinados al Seno de Abrahán. Los tibios al limbo o purgatorio hasta redimir su culpa y a la gehenna (infierno judío) todos los malos y allí en el infierno se torrarán en compañía de todos los diablos, y de los sastres.

 

(continuará)

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