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domingo, 7 de enero de 2024

 MISA DE GALLO EN MOSCÚ IRRADIANDO BELLEZA CARIDAD. CARISMA Y COMPRENSIÓN

 

Año tras año, gracias a Internet, ese invento maravilloso, vía satélite puedo asistir a la misa de la Natividad en la catedral del Salvador.

Me lleno de belleza, me empapo de hermosura, de perdón y de esperanza: el halo mágico de la luna brillando tras mi ventana, el silencio de la noche de Epifanía, las luces que se apagan. Esto es lo que llamaban los griegos “filocalía” (culto a lo bello)

 Los magos que se van después de la gran cabalgata.

Pero una luz sigue brillando en Oriente. Luz de las almas. El brillo de las capas pluviales de los popes, las luengas barbas de los archimandritas, la voz serena y nítida del patriarca. El protodiácono Constantino, un moldavo que perfora las profundidades del Averno al hacer la octava baja, mientras otro preste hace el contrapunto y ataca las letanías, al grito solemne: Dios ha nacido. 

Mensaje de paz para una humanidad convulsa, en guerra, desorientada y borracha. Atrás un coro mixto de voces mágicas entona villancicos. No hay nada más bello que la voz humana, olvidémonos de las guitarras, del oboe triunfal, la ocarina ALEGRE Y PINTURERA, los violines sollozantes, la flauta travesera trinos en el bosque, el rabel que llora y canta. 

Casi tres horas de pie. Clerecía y feligresía aguantaba a pie enjuto el rito solemne de esta misa de gallo que fue larga. 

Las cámaras de la televisión nos mostraban la belleza de estas caras rusas mientras los ángeles del cielo subían y bajaban paseando desde las cúpulas al triforio, perfumando el iconostasio con el batir de sus alas para repetir el mensaje que anunciaron en la aldea palestina de Belén.  Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. 

Terminada la ceremonia, ya muy de madrugada, besé los iconos y me fui a la cama.

 

domingo, 07 de enero de 2024

viernes, 5 de enero de 2024

 



PUBLICO UNO DE MIS MEJORES LIBROS CARTAS A MI HIJA INGLESA

 

Día de la epifanía, el mundo se debate en guerras, tan cruentas como la de Gaza, crisis políticas en España, parlamentos de papel y yo busco en mi interior la paz de Xto y el perdón hago recapitulación de lo que pudo ser y no fue. 

Fui agraciado por los dioses de aquel amor inglés y no lo supe reconocer aturdido por los petardos de la revolución del 68, las canciones, muchas canciones, de Beatles, Joan Baez, el mago Elvis. 

Se trata de un libro Epifanio, quiero decir manifiesto o manifestación de mi culpa, mis desengaños y mi ingenuidad. Todas estas cosas me llevaron por la senda de la literatura, que es un camino de la amargura, lleno de abrojos, desaires e incomprensión. Así y todo no me considero un fracasado. Me apoyé en el tentemozo de la fe y con esta apoyatura realicé mi vividura. 

Yo tuve un gran amor inglés del que nació Helen, es la órbita en torno a la cual gira casi toda mi poesía y mi obra literaria, no exenta del sarcasmo y la mala sombra del pícaro, una coraza para sobrevivir a las purgas silenciosas del posfranquismo. 

Todos aquellos que escribimos en los tiempos del Caudillo acusados de colaboracionistas fuimos enviados

A la gehena pero acá estamos. Y este es el sentido de la nueva obra que rindo a los tórculos el día de la epifanía de 2024 cuando cumpla si Dios quiere ochenta años. 

Todo hoy en mí es limpio y claro, me acabo de bañar en las aguas del Jordán. El Señor Dios se manifiesta a las gentes, lavará nuestras culpas y vencerá al diablo dentro de los tres prerrequisitos mundo, demonio y carne. 

Alegraos. Alégrate Helen que ibas para periodista, pero preferiste ser enfermera y te abrazaste a los dictámenes del Juramento de Hipócrates. 

Antes de partir yo diría que le debo un gallo a Esculapio como Sócrates y tú Suzanne aquella flapper, la más bella de las hijas de Albión, alégrate.

 Te has transformado en ese hermosa viejecita de Kings and Coronets 



lunes, 25 de diciembre de 2023

 

QUELLA NOCHEBUENA EN LA MISA DE GALLO TUVE UNA VISIÓN PROFÉTICA

     HOY ES NOCHEBUENA NAVIDADES DE ANTAÑO Y HOGAÑO

 

Mi alma se empaña de melacolía en esta mañana blanca sin nieve pero en el capó de los coches cayó la cencellada. Mi corazón se escarcha entre recuerdos sobrevividos. Abajo mi diligente mujer prepara el convite de Nochebuena. Al albur vendrán mis hijos, mis nietos y el recuerdo de los que se fueron se presentarán en efigie cual convidados de piedra a la cena ante el portal de Belén. Son muchos ya. Son solo sombras pero sus voces resuenan nítidas en mi memoria. Navidades de hogaño funcionales y perentorias: las dudas de nuestro pasado lo que pudimos ser y no fuimos lo que debíamos haber hecho y no hicimos y claro nos remuerde la conciencia. Los años depararon sabiduría y escepticismo pero nos arrebataron el entusiasmo y la juventud. Una navidades las de 1956 las recuerdo bien. Había caído sobre Segovia una gran nevada. Después de cenar y cantar villancicos yo tuve que abandonar el hogar para oficiar de monaquillo en el convento de las claras de san Antonio el Real situado detrás del Campillo. Había luna llena. Mi padre me acompañó medio camino por la vaguada. Los rebaños de la mesta estaban de acampada cerca del puente romano de Valdevilla. Se escuchaban el sonido de los cencerros de los castrones y el ladrido de los mastines, unos perros impresionantes con una carlanca de púas alrededor del pescuezo para luchar contra el lobo. A mi me dieron siempre miedo los perros.

─No temas, hijo, no hacen nada, son mansoss como corderos─ dijome el rabadán que estaba cantando un viejo romance al Niño Jesús utilizando una botella de anís y un almirez como instrumentos musicales de percusión, era lo que se hacía entonces si faltaban panderos o guitarras. Había una luna enorme alumbrando la noche blanca. 

Cuando entré por el portal de aquel viejo convento franciscano que había mandado construir el buen rey Enrique IV gran devoto de san Antonio, el capellán don Eugenio revestido de los ornamentos sacerdotales: casulla, alba, amito y manipulo me estaba esperando. Y entretenía la espera fumándose un cigarro caldo de gallina.

─Llegas tarde, niño, te aguardaba

─Vivo un poco lejos, padre, y cayó una buena nevasca.

 Era un fumador empedernido. No sabía el pobre don Eugenio que era su última navidad. Moriría al año siguiente. Una angina de pecho. Fumaba mucho.

─Están cerrados los caminos, ha caído más de una cuarta de nieve, padre.

Salimos yo con la vela y el incensario. El preste con la epacta. La iglesia estaba vacía. Ni un alma. Pero detrás de la reja del locutorio las voces dulces de las monjas moviéndose entre las sombras del coro detrás de las rejas cantaban villancicos antiguos que enamoraban el alma. 

Cuando don Eugenio entonó el gloria in excelsis Deo se escucho el tañido de todos los conventos e iglesias de Segovia, casi cien en aquellos años anunciando el nacimiento del redentor.

 Las estatuas del retablo flamenco de uno de los laterales ( efigies de madera anaglíptica) que parecían querer salirse de la formación miraban para nosotros con un pasmo de medio milenio. Cerca de quinientas navidades presenciadas representando la adoración de los reyes magos. También estaban tristes de encontrarse tan solos.

Y en los recios y antañones bancos del convento nadie se sentaba. Ni un alma en la misa de gallo. A la hora de alzar toqué con vigor la campanilla toda la fuerza que podía y ocurrió algo sorprendente. Un ángel apareció junto al altar que me hablaba en ruso.

Diakon prestupiti (Acércate diacono)

Hice lo que me dijo el ángel. Don Eugenio se volvió. No era el humilde capellán ecónomo del seminario el que hacia las cuentas de los garbanzos y las judías pintas que comíamos los seminaristas sino todo un obispo vestido de pontifical empuñando mitra y báculo. Todo un prelado a la antigua usanza pero no me hablaba en ruso sino en latín, el latín de san Jerónimo, al tiempo que me ceñía una estola sobre los hombros:

Zelum domus tuae comedit me (me abrasa el celo de tu casa)

Siguió la celebración y al terminar la misa yo estaba seguro de que era un mensaje de la divinidad que me convocaba al sacerdocio. Sin embargo, no sería cura físicamente, abandoné eñ seminario en el teologado, pero los cielos impartieron sobre mi cabeza órdenes sagradas de una manera virtual y esto no es una idea descabellada.

El ángel al hablarme en ruso me profetizaba mi acercamiento al Cristo oriental mientras las iglesias occidentales quedaban vacías y sumidas en una crisis infernal de valores. Eso fue antaño.

 Todos los domingos hogaño por internet asisto a las misas en Moscú y el patriarca celebrante repite las mismas palabras que escuché en mi niñez de seminarista “Acércate diacono” y yo me acerco a estas gloriosas celebraciones litúrgicas como si nada. Formo parte de la clerecía, uno más, acaso de los más viejos. Sigo repitiendo el celo de tu casa me vuelve loco.

Acabada aquella misa de gallo, le conté a don Eugenio la extraña visión que se me había presentado cuando él consagraba el pan y el vino. El buen ecónomo me miró con ojos irónicos. Chico, tú estás chalado. Bebiste más anís de la cuenta o se te atragantó el turrón. Encendió otro Celtas y me dio las pascuas:

─ Chiquito Felices pascuas y prospero año nuevo que no te traigan carbón los Reyes Magos por haber venido a ayudar a misa con retraso. Deja de pensar cosas raras.

 Al tiempo que ponía entre mis dedos una moneda de peseta... El estipendio que recibían los acólitos por portar la cruz, el incensario, el acetre y los ciriales en las misas cantadas. Poco sabía el pobre presbítero que un mes más tarde estaría de cuerpo presente.

 Desde aquella misa de gallo de hace muchos años a mí me sigue royendo esa comezón del esplendor de la Casa del Señor, no quiero que nadie la ultraje ni verla profanada. La frase del ángel acércate diacono resuena en mis oídos… Todavía

 

domingo, 24 de diciembre de 2023

lunes, 13 de noviembre de 2023

 

NIÑOS PALESTINOS ASESINADOS EN HOLOCAUSTO ¿DONDE ESTÁ EL DIOS DE ISRAEL? regresa el maniqueismo de la mano del sionismo. Dios es el bien pero permite el mal

 

EL PERISTEFANON DE PRUDENCIO TIEMPO DE MÁRTIRES

 

Resuenan en los ámbitos de la historia el puñetazo en la mesa que diera Tomás de Aquino cuando yantaba en una cena con el rey de Francia:

                Conclussus est contra maniqueos.

El buey mudo habló después de escribir un extenso e iluminado tratado contra los maniqueos una herejía originada en Persia al amparo de la creencia de que Ozmuz y Ahriman cabalgan el mismo caballo y trotan por el mundo a lo largo de generaciones y siglos. Consideraban que el Bien y el Mal son de la misma naturaleza divina. Sto. Tomás los corrige. El propio Agustin de mozo se adhirió a la secta persa. Dios es el Bien pero permite el Mal. Ahí está el intríngulis. A la vista de los niños palestinos trucidados por el nuevo Herodes de turno cabe hacerse la pregunta de dónde está Dios. ¿Cómo es que permite las crueldades? El poeta español el zaragozano Prudencio Clemente viene a darnos otra respuesta: “la sangre de los mártires es semilla de cristianos profesen la religión que sea”. En este caso la islámica. Han de entenderlo los tiranos. Vita volans. Vuelan los días y pasa la vida y a los que utilizan las armas y otras crueldades de sus armas de exterminio (Zelenski, Biden, Van der Leyden, los sátrapas de Bruselas, Puigdemont, Sánchez y todas esas malas hierbas que quieren degollar a nuestra patria) también les llegará su hora.

Mientras tanto, el maniqueísmo impera. No es de Dios pero son muchos los que lo profesan. Prudencio realiza en sus libros un canto a la sumisión y a la no violencia. Nacido a finales del siglo III cuando aún la iglesia católica no había establecido sus creencias, había nacido en oriente como rama tronchada del judaísmo. Roma creía haber acabado con ella cuando el año 69 las legiones de Tito arrasaron Jerusalén y derrotaron a la guerrilla de los nazarenos. Aherrojados y con argollas en los pies y sobre sus lomos el Candelabro de Siete Brazos según puede verse en la columna rostral del emperador Trajano que aún puede admirarse en la Ciudad Eterna creían haber dado al traste con la rebelión. Había una diferencia mientras los hebreos un pueblo nacionalista y racista no hacían prosélitos ni admitían catequistas, despreciando a los gentiles a los que consideraban bestias, no elegidos –Israel sólo se propone vencer-, los rebeldes de las catacumbas no predicaban la guerra ni la conspiración contra el imperio, predicaban el amor y el perdón. Se negaban quemar incienso a los dioses porque los consideraban falsos y esto suponía una amenaza mayor. El culto al emperador los romanos lo consideraban sagrados. El estigma empezó a calar entre las legiones, los soldados se negaban a combatir, los tribunos de la plebe se ocultaban en las catacumbas, las matronas hacían voto de castidad y se negaban a realizar ayuntamiento carnal con sus esposos. Eran universalistas, no se adherían a una religión restringida y recibida a través de la sangre de sus madres (judaísmo) sino que proclamaban el amor, la caridad y la no violencia. Todos elegidos por la sangre de Xto que nos redimió Era un veneno latente para la religión sincretista. Ello fue el germen de la destrucción del imperio y la chispa que propagó la conflagración de las nueve persecuciones. Prudencio nacido en Cesar Augusta y pretor de la Tarraconense es posible que mandara al suplicio a algunos de los cives romanos renuentes a quemar incienso pero ya entrado en años parece ser que acepta el bautismo del obispo Valerio y arrepentido de la vida pasada escribe esta Corona dedicada a los mártires de la Tarraconense y de la Ulterior. Fueron 19: Eulalia, Lorenzo, Casiano, Celedonio, Emeterio, Hipólito, Justo y Pastor niños de Alcalá Emerenciana, Quiteria, Quirino, Fructuoso, Augurio, Elogio. Acisclo, Zoilo, Félix de Calahorra, Cucufate de Barcelona y el diacono Vicente.

Así pues, sangre semilla de cristianos, un verdadero aviso a navegantes y un RECORDATORIO a los tiranos de estos tiempos o mejor dicho de todas las eras que vivió la humanidad.

 Dios guarda silencio. El vulgo execrará la memoria de los tiranos pero alabará eternamente a aquellos que dieron su vida no sólo por Xto sino también por cualquier noble ideal, ora la Patria, ora por dar la vida para salvar a sus hermanos. El vate zaragozano cuyos son estos ditirambos así nos lo recuerda

carpite purpureas violas

sanguinem crocos metite

non caret his genialis hiemens

laxat et arva tepens glacies

El buen aragonés Lorenzo en la parrilla se reía del verdugo cando lo quemaban. “Compadre, estoy ya quemado por las asentaderas, ahora DAME LA VUELTA tórrame por las partes nobles," quería decir los cojones. Eso es valentía y tozudez baturra que obliga a nuestros esbirros a ponerse de los nervios

12/11/23

domingo, 30 de julio de 2023

 


 

EL RAPTO DE LAS ESPAÑAS UNA FOTO ATROZ PARA OLVIDAR

Antonio Parra (I)

Padre, perdónalos. La escena es atroz. Se trata de una sacrílega pantomima. Cinco milicianos participan en una representación irreverente simulando el fusilamiento de dos sacerdotes revestidos de alba, estola, amito. Están los reos de rodillas mirando para la cámara. El de la derecha mientras sostiene con la izquierda un misal con la diestra hace que bendice a la antigua usanza, índice anular, esos dedos extendidos en majestad y perdonanza de los cristos bizantinos que en liturgia tienen un nombre y ya no me acuerdo el gesto cómo se llama. La escena representa el paisaje después de una batalla que ha sido seguramente la toma y el expolio de un convento por las turbas incontroladas.

Delante de ambos sayones yace, alzada la falda una niña muerta y seguramente violada. La criatura no tendría más de cinco o seis añitos. A ambos lados dos de sus comilitones empuñando un arma en representación macabra y olvidándose del cadáver tendido a sus plantas hacen como si estuvieran a punto de descerrajar un tiro a los supuestos presbíteros. Ver esto me parte el alma.

Uno de los que están de pie mira serio y retador para la cámara mientras el otro, aferrando el revolver, “se concentra en su objetivo” Vamos, andando, parece decir. El moreno del pelo rizado con pinta de torero, perdulario y macarra, parece ducho chequista en darle mulé a los fachas. ¿Sería un pariente de García Atadell, el sicario de las Brigadas del Amanecer, aquellas escuadras de la muerte que en el Madrid rojo aterrorizaban a la población civil en el otoño del 36 y que, habido y capturado por los nacionales, fue fusilado en la cárcel de Sevilla? Arthur Koestler en sus memorias de la guerra de España da cuenta de este sujeto que le pareció al autor del “Cero y el infinito” un iluminado, un místico. Debió de darle un fervorín religioso de mucho cuidado pues este fanatismo religioso al revés es el que llevó por odio a los curas –y la verdad que en parte algunos no eran del todo inculpables- a acabar con la Iglesia Católica Española de una vez. Se desató rancia enemiga, almacenada en lo más profundo. De ese pozo sin fondo del rencor empezaron a salir hasta cascos de botella. Parece que vino el anticristo y los otros se defendieron con una cruzada. Alrededor de dieciocho mil religiosos, según la historia de Montero, un libro que recomiendo y que está descatalogado, puesto que la Iglesia Católica en un acto de reconciliación que le honra no quiere saber, olvidar es perdonar, perecieron a mano airada. Un verdadero holocausto. A unos los emparedaran de que los prendieron, a otros los pasearon y dejaron sus cadáveres sin enterrar, como la niña que en la foto alarga sus piernas con sus calcetines blancos y los zapatitos de charol del día de fiesta, sobre una cuneta o en una zanja. A otros los despeñaron desde un arrecife como en el lugar marinero de Peña Castillo, Comillas, o les defenestraron sin más.

Por detrás otro tipo doblada la cintura el pelo con bastantes entradas y subido en un canapé desfondado que demuestra el desbarajuste de un expolio simula que está punto de agarrotar a uno de los ajusticiados con una pértiga procesional de Asperges y dejar tieso al “cura”. ¿Qué tiene este fulano en el bolsillo del pantalón de atrás? ¿Una cantimplora o una bomba de mano?

A la derecha aparecen un montón de huesos y calaveras. Esta parva de escombros fuera probablemente el resultado de la profanación de las tumbas del osario en la misma iglesia. El tremendo teatro de la pantomima se enmarca en lo que parece ser el patio de un seminario. La cámara enfoca al fondo las columnas de lo que se llamaba en los noviciados tránsitos por donde los alumnos paseaban o tenían recreación, la quiete, los días de lluvia. Arriba asoman ventanas abiertas pues debía de ser verano y todos los personajes aparecen en mangas de camisa. Estoy casi seguro de que este lugar era el seminario conciliar de Barbastro pero no lo puedo aseverar de forma tajante. Fue una de las muchas burradas que se perpetraron durante la batalla del Ebro. Los paisanos participantes en este acto bárbaro no exhiben ningún distinto o uniforme pero lo más probable es que fueran anarquistas. Pura FAI. No se trata de soldados. Ninguno de los combatientes regulares de los dos bandos – el Ejercito de Maniobra de Modesto hizo prisioneros y respetó sus vidas, al igual que las columnas de Varela que tuvo en jaque a sus legionarios para prevenir desmanes y, según me contó mi padre, del que hablaré después él mismo participó en el fusilamiento de dos regulares que habían violado a una mujer casada en Teruel- creo que fueran capaces de cometer tal atropello. Se trata de comisarios políticos. Toda esa chusma que aparece cual orgía de chacales y consuma su sed de sangre al albur de las revoluciones. Las venganzas. La malquerencia. La bestialidad.

Este retrato encontré entre las páginas de un breviario. En mis años de regatón cuando fui objeto de una persecución política que me dejó sin trabajo intenté ganarme la vida honradamente como librero de lance o colporteur pues siempre me han gustado los libros religiosos. Y allí estaba en un alijo de libros de la biblioteca de un convento que se deshizo y yo compré a buen precio. Se trata de una prueba inconcusa y sin apelación de aquellas barbaridades pero no pasó siquiera el filtro de la censura franquista, dada su crudeza. Por lo que pienso que hay mucho material gráfico de este tenor que no saldrá nunca a la luz y más con la política existente en la actualidad de demostrar que sólo los del bando nacional eran cafres y los otros unos benditos.

Salvé, sobre eso mismo, la aducción de una prueba testifical que bien podría ser útil composición de lugar a efecto de saber lo que ocurrió a las generaciones venideras. Después me han dicho que Fray Justo Pérez de Urbel la insertó como un atajo en blanco y negro en las páginas de su Mártires de la Iglesia. Editorial AHR, Barcelona 1956.

Los libros no dan de comer, tal vez ni siquiera para desayunar pero otorgan cierta satisfacción moral al aficionado que trata de salvar de las llamas o del olvido testimonios que no debieran borrarse para que la misma historia no se vuelva a repetir. Mi ánimo aquí al dar a la estampa de Internet esta instantánea no es el morbo ni el revanchismo sino un afán moralizante, en pugna con mi deontología profesional de evitar toda escabrosidad obscena. Los anglosajones se pasan esa norma por la taleguilla pues casi todos los días nos dan el postre poniéndonos los cadáveres de la mesa a cuenta de la guerra de Irak que también es una guerra de liberación y civil agravada por ese fanatismo religioso que siempre caracterizó al Islam.

Para mí esta foto de la niña ultrajada y asesinada es un poco la vera efigie de la crueldad de aquella contienda que ojalá no tengamos que vivir nunca más. Un grito, una llamada de nie immer o never again pues no se trata de un único holocausto. Hubo muchos holocaustos. Y no puede haber muertos de primera categoría y como archivero y bibliotecario que soy he aprendido a asimilar un talante independiente. Hay que estar de parte de las víctimas.

Me hago cruces y reflexiones al socaire de la trepidante actualidad que está teniendo ahora mismo esa historia de nuestra conflagración civil contada en fascículos triunfantes que a mi juicio no están dando sino una versión parcial. A los españoles nos están comiendo el coco. Da la impresión de que los vencidos fueron los vencedores. Que Franco y sus generales estratégicamente era un manazas y que Rojo, Riquelme y comparsa sacaban a los nacionales muchas cabezas de ventajas. Poliorcéticamente tal vez sí pues la defensa de Madrid llevada por el general Rojo junto con Miaja que para eso habían ganado sus estrellas en los blocaos de Xauen y Dar Akoba, fue de libro y numantina aunque a costa de muchísimas bajas y el apoyo tremebundo de toda el armamento norteamericano traído aquí para experimentar (por ejemplo, las ametralladores Hochkins que fueron baluarte del “no pasarán” y mira de fuego que acabó con tantas vidas de mozos españoles en la Ciudad Universitaria) y de las famosas armas checas. Pero aquí no vamos a revivir batallas.

No se olvide que la República contó desde el primer momento con gran capacidad de medios. El oro. Las comunicaciones. La propaganda. Los internacionales. Con el apoyo logístico de Stalín y el agit prop del Kommitern. Pero la indisciplina, la desorganización entre los cuadros y el enfrentamiento entre trotskistas y comunistas y las clásicas desavenencias banderizas, le dieron la victoria a Franco que supo mantener la unidad y controlar la balanza entre las muchas facciones políticas (falangistas, requetés, monárquicos, cedistas y jonsistas, soldados de leva y militares profesionales). Bueno, la victoria. Es un decir en realidad. Porque en una una guerra civil no hay tal.

Una guerra civil la perdemos todos y el pueblo llano que sin comerlo ni beberlo se ve inmerso en unas hostilidades como aquéllas los que más.

Es un error cargar las tintas del lado de la alianza del eje con los nacionales. Contribuyeron qué duda cabe pero Franquito anduvo más listo aunque dios quiera que aquel enfrentamiento entre españoles no vuelva a repetirse. Ya casi lo teníamos olvidado pero al parecer hay fuerzas interesadas en insistir con terquedad en todo aquello. Tengo para mí que el primer intento para borrar la memoria dando un paso al frente fue obra del anterior Jefe del Estado.

Desde luego una de las causas del conflicto en el que tuvieron mucho que ver el dinero y las soldadas, toda vez el descontento de algunos cuadros con la Ley de Azaña, fue el choque entre militares. De un lado estaban las estrellas y del otro las barras. Pugnas ideológicas a causa de la conciencia que dejó en muchos hombres honrados la mala gestión de la monarquía, la abdicación de Alfonso XIII y la corrupción de la guerra de Marruecos, se entreveraban con las pagas e intereses crematísticos. Conozco bien a los militares pues me he criado en un cuartel como aquel que dice. Háse no de echar en saco roto un considerando: los de África habían sido enviados allí o a Canarias para quitárselos de en medio como disponibles forzosos. Serían los rebeldes. Llevaban estrellas en la bocamanga según la antigua tradición castrense española.

Por el contrario, los que quedaron en la Península gozaban de las preeminencias de la escala. Los ascensos y los mejores destinos eran para ellos. Estallado el Movimiento, suprimirían los galones por las barras a la usanza yanqui. Franco, acabada la guerra, les respetó el grado y si no tenían delitos de sangre fueron reinsertados aunque algunos, bastantes, estuvieron en prisiones militares y, eso sí, con una mancha en el expediente. Los vencedores llamaban a los vencidos los “capados” y también los “de la tarja”. Pese a tales remoquetes siempre se les consideró compañeros de armas, cobraban sus haberes y echaban cigarros y se tomaban sus cañas en los cuartos de banderas como los demás. A la mayoría se les revocó el mando en plaza.

De los dos regimientos donde se desarrolló la vida militar de mi padre, uno era tradicionalista acérrimo, el 41 de Artillería y el segundo, el 13 Ligero de Getafe, por una tradición que se remontaba a los tiempos de Riego, de adscripción mucho más liberal. Para mi padre, un oficial que provenía de las clases, el choque entre los de la tarja y los de las estrellas fue tremendo. Pero de estos extremos y de otros al hilo del pie de la atroz foto que adjunto le hablaré en mi próxima entrega.


sábado, 8 de julio de 2023

 Malditas guerras. Las pierden todos


En mi expericia como corresponsal saqué la conclusión de que Norteamerica es una nación belicosa. El dólar, la fuerza, siempre prefirió los cañones a la mantequilla pero le gustan las guerras desde lejos y la que está librando mr. Biden por interpuesto (no nos engañemos la invasión del Este de Ucrania es un pretexto: el verdadero objetivo es acabar con Rusia, hacerla trizas).

La escuela teológica salmantina de Francisco Suarez aprobó la guerra defensiva que es justa y condenó la injusta. Tal aserto sonará a música celestial a los oídos de los generales con cuatro estrellas del Pentágono.

O de los gerifaltes de los altos despachos de Wall Street fumándose largos vegueros. Ellos viven de eso; del warmongering, la agitación, el dominio. La conquista.

Practican el lema romano del “divide y vencerás” pero Julio Cesar era un civilizador. Los gringos lo contrario: descivilizan, machacan y destruyen culturas para que el globo terráqueo sea una sucursal de Yanquilandia.

En lugar de culturizar, desculturización a toda mecha. Siempre atizan el fuego sagrado de un conflicto sin que corra el peligro de convertirse en global. Mis muchos años al pie de la noticia ─ me gané el pan, dilapidé mi juventud escribiendo sobre guerras, estallidos de ira, agresividad─ me han convencido de hacer un esfuerzo gigantesco e inane. 

He sido lo que llaman los anglosajones corresponsal diplomático. Mi archivo está repleto de cajas con recortes de periódicos, blocs y jotters escritos con letra febril y apresurada. El 13 de junio de 1982 escribía yo en “Mediterráneo” de Castellón este despacho bajo el titulo “La guerra la `pierden todos”. Había estallado la guerra de las Malvinas entre Inglaterra y Argentina:

Los acontecimientos en el Atlántico sur han provocado una ola de abatimiento y patriotismo en sendos bandos. Después del arrebato cuando empiezan a llegar cadáveres de los que caen en combate el ardor bélico parece desinflarse. En Londres ponen en tela de juicio la locura arrebatada de la Thatcher que mandó hundir el Belgrano. Creo que con tal mandato cavó su sepultura política. Al cabo del tiempo a 41 años vista me dieron la razón los hechos. Doña Margarate, hija de un tendero de Grantham murió alcohólica, un hijo se le mató, cerró las minas y acabó con la industria pesada británica. El hombre de la calle la odiada. Al general Galtieri le pasaría iden de idem. Fue degradado y metido en la cárcel

 Creo haberla clavado. Inglaterra aunque gane este conflicto lo perderá a la larga. 

Inglaterra la Inglaterra profunda no es ese de Eden de las carreras de Ascott con esas señoritas emperejiladas que lucen pamelas ridículas y caballeros luciendo sus chisteras. Hay otra Inglaterra más profunda que es la que yo amo que se encuentra en la margen izquierda del Támesis y seguramente que usted amigo lector también. Es el país con el sobre de la paga de los viernes para ir al dancing halls o al pub a jugarse los pocos chelines que quedan en el bolsillo. Las cinco pintas de cerveza. 

Last orders please... y la campana que suena conminatoria a las 10 de la noche cuando cierran las tabernas. Esos ingleses de clase obrera que, llegado el miércoles y finiquitado el numerario, apaciguan el hambre a fuerza de tazas de té con pan y mantequilla y cigarrillos Number Six.

En los barrios bajos de Londres, en Manchester en Hull habrá a estas horas temblando a que suene el timbre de la puerta muchas madres, esposas y abuelas para abrir la cancela al bobby con cara de funeral que les comunique la fatal noticia. “It is our Johny,, my poor son”.

Durante la primera y la segunda guerras mundiales las bajas del frente no se anunciaban en los periódicos pero los pueblecitos dela zona rural de todos los condados muestran cerca de la tienda de la esquina estelas funerarias con el nombre de los que dieron su vida por la Reina.

En Buenos Aires, en Mendoza y en Rosario pasará lo mismo. Un oficial de Transmisión se acercará a una estancia porteña. El caído se llamará Enzo o Jorge Luis... son los de bajo, los más humildes los que suelen morir.

Nunca los hijos de la Viuda que se dan maña especial para liberarse de la mili. Desde luego, a los héroes se les proclamará en letras de molde en las lapidas funeraria. Se les colmará de honores y de medallas pero esas condecoraciones llegan tarde, no servirán para nada. Si acaso alguna paga, poco más porque las guerras no las gana nadie. Las pierden todos y lo digo esto sin prurito cobarde o pacifista pero me duele que a la guerra no vayan estos hijos de la Viuda”. Hago reserva de una observación en el caso de Ucrania no es Putin sino los EE.UU quienes están del malvado Zelensky. Claro está los rusos se defienden y acabarán derrotando al matón gringo, que se cree el amo del mundo como lo hizo Ho Chi Minh en Vietnam"



domingo, 4 de junio de 2023

 

VIVA CRISTO REY ERROR FATAL DE LA POLITICA EXTRERIOR DE MADRID CUAJADA DE RUSOFOBIA. ZELENSKY NO ES MÁS QUE UN BUFÓN LA MARIONETA USA DE USAR Y TIRAR CONTRA RUSIA

 EL SANCHISMO VA A REVENTAR COMO EL LAGARTO DE JAEN


Dicen los ingleses que pájaros de idéntica pluma vuelan en la misma bandada. su randivú con el jifero o matarife de Europa (quiere una guerra nuclear) los homologa. el carnicero de Kiev es un bufón de corte al frente del regimen político más corrompido del mundo, histriónico personaje con aires de terrorista y de matón, sin una personalidad propia, falta de escrúpulos y servil con los Estados Unidos, radicado en el satanismo y la rusofobia. Por su `parte, Sanchez participa de ese matonismo en su alianza con Bildu y la hispanofobia de los catalanistas.

 Sería capaz de dejar morir a España con tal de seguir él en el machito. Son las mismas rebabas satanistas de los poderes invisibles controladores de lo que se escribe y sale al aire. 

Con machaconería soez: el odio al cristianismo, la lucha de géneros, la inmoralidad de doble vertiente, el consumismo, la destrucción de los valores, creo que el monclovita se daría con una canto en los dientes si España se balcanizase, hablásemos todos el inglés y nos convirtiésemos en el estado 53 USA.

Aburrido de tanto coloquio y temiendo el pucherazo de las idus de julio 23 del clan sionista que rige los destinos de la Ex España, había decidido no meterme en berenjenales y dejar de hablar de política. Pero acabo de ver una película por la Trece sobre el asesinato del obispo y los seminaristas de Barbastro.

 Eran casi un centenar, todos inocentes murieron perdonando a sus sayones y con el grito de Viva Cristo Rey en los labios,

Ese grito me pervade. Es como un tantán, un clangor de guerra que han podido escuchar los lectores que entran en este portal a lo largo de casi cinco lustros. Me siento sin alientos y luchando contra un enemigo formidable que es toda la banca, la política, la sociedad española temerosa, las redes, la nueva cultura, los convencionalismos la insensibilidad más absoluta la burriez y la idiotez.

 Bea, una muchacha burgalesa amiga de mi hija, se extrañaba de que la ventana al mundo que este blog no tuviera mayor difusión e incluso ella que es experta en marketing se brindó para confeccionarme una pagina web. 

Mi amable joven comunicante debe de saber poco de la sorda y sórdida vigilancia que ejercen los comisarios del Gran Hermano contra aquellos bajo sospecha de independencia de criterio. Considerados herejes por el alto mando cainita.

Hoy prácticamente la libertad de impresión quedó en entredicho y el auge de los medios de comunicación llevaron a la incomunicación más irredenta. 

Si no estás con el sistema te declaran inútil total y te conviertes en un meteco, un exilado en tu propia patria. Sólo los dones del Santo Espíritu ayudan a soportar tal infamia pues como dice el Apostol de Gentiles nos derriban pero no nos rematan.

 He de decir con más fuerza que nunca Viva Cristo Rey. Precisamente, cuando el mismo pontífice romano, pasándose al enemigo, parece haberse unido a la facción terorista.

 Hace pocos días recibió al terrorista Zelenski en la Santa Sede qué horror. Respeto al papa pero como cabeza de la iglesia y no como político o television personality.

Estamos cercados, ninguneados, preteridos, avasallados, luciendo la coroza y hasta puede que subidos en una mula cabalgando cara atrás nos lleven al quemadero. Pero gritando Viva Cristo Rey. 

Rusia al contrario del fétido propagandismo de las redes y la prensa sionista que desinforma y tritura todo principio ético no está perdiendo está guerra ni la perderá. 

Desinformación total con que nos machacan las meninges los fámulos del MOM, y Pedrito el de la Moncloa para deshonra de los españoles se ha convertido en corifeo de Soros.

 ¡Cundan todas las alarmas¡ Presumo que tanto él como Pepe Borrell acabará olvidado cual papel higiénico como le ocurrió a Solana el que ordenó destruir Belgrado una noche de Pascua del año 92 siendo Secretario general de la OTAN. 

Roma no paga traidores  

Me he empapado de Rusia y de Ortodoxia a lo largo de estos años de exilio interior y conozco algo de ese país que es el molde de un enigma. El hecho de que los españoles hayamos puesto la proa al chulo y prepotente monclovita en las elecciones de distrito es un signo de que Moscú camina hacia la victoria a costa de mártires y mucho heroísmo (vsió po pobiedy). 

El calumniado Putin que tanto se les atraganta a los pedisécuos del fantasma octogenario Biden es el único líder que va a misa y no se esconde de cantar con su pueblo el credo de Nicea. Sus soldados están enfrascados en una lucha a muerte contra la Bestia apocalíptica que carece de programa y de ideas. Biden, Zelenski, Sanchete, Francisco, Borrell, Van der Leyden, el temible butcher inglés ese Wallace que puede suceder al noruego Stolpenberg el único plan que proponen al mundo es el odio y la revancha, la ruptura. 

Han des escuchar. sin embargo, el grito humilde y valeroso de este viejo periodista

VIVA CRISTO REY 


   

  A PEDRO SANCHEZ LE ESTÁN MEANDO LA CALVA Y DICE QUE LLUEVE FUCK OFF MISATER TRUMP   No tengo palabras para expresar mi indignación puesto ...